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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Nadal volvió a la cancha después de 683 días y lo festejó ganando el desempate de su propia fiesta

El español reapareció en Manacor junto a Carlos Moyá para celebrar los diez años de su academia, en una exhibición de dobles que reunió a ocho tenistas retirados. Se impuso junto a su ex coach en el super tie-break ante Andy Murray y Fabio Fognini.

Por Rodrigo AparicioDeportes · · hace 12 d
Nadal volvió a la cancha después de 683 días y lo festejó ganando el desempate de su propia fiesta

Me lo imagino a Rafa entrando a la cancha con esa sonrisa tímida que tenía cuando era adolescente. Mano en el bolsillo, raqueta colgando, como si nada. Después de 683 días sin pisar una cancha para competir, Rafael Nadal volvió a pegarle a la pelota, y lo hizo en su casa, en Manacor, donde funciona la academia que cumple diez años.

El excusa del reencuentro fue el primer Rafa Nadal Academy Slam, una exhibición de dobles que reunió a ocho tenistas retirados. Ocho. Todos fuera del circuito. Todos juntos para celebrar a la institución que el manacorense empezó a gestar una década atrás, cuando todavía era el número uno del mundo y nadie se imaginaba este presente.

Una tarde de super tie-breaks y gestos de colegas

El formato fue simple: siete partidos de dobles, todos resueltos con un super tie-break a diez puntos. Sin sets ni largos. Sin sufrir. El propio Nadal se encargó de avisar antes de salir a la cancha qué se iba a encontrar el público: "Hoy no vais a ver a un Rafa competitivo, lo de hoy es para disfrutar".

Los equipos se repartieron dos. El de Nadal lo completó con viejos conocidos: Carlos Moyá, Richard Gasquet y David Ferrer. Del otro lado, Andy Murray como capitán convocó a Dominic Thiem, Marat Safin y Fabio Fognini. El cruce decisivo lo jugaron los capitanes con sus compañeros respectivos, y allí apareció la mejor versión de la tarde.

Nadal y Moyá, viejos conocidos otra vez en la red

Nadal y Moyá se conocen de memoria. Moyá fue su entrenador durante los mejores años de su carrera, los que lo llevaron a levantar veintidós Grand Slams. El dobles los encontró otra vez del mismo lado de la red, esta vez sin la mochila del ranking ni la presión del calendario. Del otro lado, Murray y Fognini, dos que también saben lo que es ganar en las grandes citas.

El super tie-break decisivo quedó para los locales. Ahí nomás, a puro pulso y con el público de su pueblo mirando. Después, Nadal se rió de sí mismo cuando le preguntaron cómo se había sentido: "Algo único por lo mal que me veo, eso sin ninguna duda". La frase dice más que cualquier análisis técnico: sabe que no está para volver, y le da lo mismo.

“Hoy no vais a ver a un Rafa competitivo, lo de hoy es para disfrutar.”Rafael Nadal

Diez años de academia y un recuerdo personal

  • Nadal jugó tres de los siete partidos de dobles que organizó la academia.
  • El cruce decisivo fue Nadal-Moyá contra Murray-Fognini, ganado por los españoles en el super tie-break.
  • Participaron también Richard Gasquet, David Ferrer, Dominic Thiem y Marat Safin.
  • La última vez que Nadal había disputado un partido fue en la Copa Davis, antes de su despedida.

La exhibición también funcionó como repaso de una década. Nadal recordó que el proyecto se empezó a preparar mucho antes de la apertura oficial, y se acordó de la gente que empujó la construcción. Para él, la jornada fue eso, un festejo con su gente, su pueblo y sus colegas. Nada más. Nada menos.

Yo lo vi mil veces en la cancha, esa manera de pedir silencio con el dedo índice cuando todo el estadio se le venía encima. Esta vez fue distinto: pidió que lo dejaran pasarla bien, y la pasó. Ahora se viene el Masters 1000 de Madrid, donde otra camada tendrá que hacerse cargo de la herencia. Mientras tanto, Rafa se dio el gusto.

RA

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