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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Samuel L. Jackson vuelve una y otra vez a la misma película: hay un detective, una maestra con amnesia y un guion que costó una fortuna

El actor confiesa que si tuviera que poner una de sus películas otra vez en el reproductor, no dudaría: elige el thriller de acción de 1996 que rodó junto a Geena Davis y que en su momento fue un fracaso de taquilla pero con el tiempo se ganó el corazón de los fans.

Por Ana Paula AráozCultura y espectáculos · · hace 29 d
Samuel L. Jackson vuelve una y otra vez a la misma película: hay un detective, una maestra con amnesia y un guion que costó una fortuna

Imaginate la escena: un living cualquiera, una pantalla grande, y un tipo que hizo más de cien películas en su vida diciendo, con esa voz inconfundible, que hay una sola a la que vuelve siempre. Eso es exactamente lo que pasó cuando le preguntaron a Samuel L. Jackson cuál de sus films miraría de nuevo, y la respuesta fue Memoria letal, aquel thriller de acción de 1996 que acá muchos recordamos en VHS o en el cable de los domingos a la tarde, cuando todavía era habitual quedarse pegado al televisor buscando algo que valiera la pena.

La película, que en inglés se llama The Long Kiss Goodnight, cuenta la historia de una maestra llamada Samantha Caine que de pronto empieza a tener destellos de un pasado que no recuerda. No sabe quién es en realidad, y mucho menos sabe que detrás de esa mujer amnésica se esconde Charly, una ex agente de la CIA que dejó un tendal de cadáveres cuando trabajaba para la agencia. Para armar ese rompecabezas recurre a un detective privado bastante particular, Mitch Hennessy, que es ni más ni menos que el personaje que Samuel L. Jackson interpreta en el film y que, según sus propias palabras, es también su personaje favorito entre todos los que hizo en su carrera.

Una confesión que vale doble

Lo interesante es que Jackson no se quedó solo en la elección de la película: fue un paso más allá y puso a Hennessy por encima de cualquier otro papel que haya interpretado, incluyendo a Nick Fury, a Jules Winnfield de Pulp Fiction o a Mace Windu de la saga de Star Wars. Para alguien con esa trayectoria, que encima tiene un ego a la altura de su talento, que diga algo así no es un dato menor: es casi una declaración de amor a un rodaje que, por lo que se ve, lo marcó de verdad.

“Mi personaje favorito es una especie de detective privado un tanto excéntrico, un tipo un poco loco: Mitch Hennessy de 'Memoria letal'. Me encanta esa película, me lo pasé genial con Geena Davis.”Samuel L. Jackson

Una dupla despareja que funciona

La química entre Geena Davis y Jackson es una de las cosas que el propio actor resalta cada vez que habla de esta película. Ella es la maestra dulce y confundida que de a poco va descubriendo que es una máquina de matar; él es el detective deslenguado, medio borracho, al que le cuesta cobrar los cheques pero que tiene un código moral bastante claro. La combinación de esos dos mundos es la que sostiene el ritmo del film y la que permite ir pasando de la comedia al thriller de espionaje sin que el relato se desinfle.

  • El guion de Shane Black se compró por 4 millones de dólares, una cifra récord para la época.
  • El presupuesto total de la producción fue de 65 millones de dólares.
  • En la taquilla mundial recaudó apenas 95 millones, un número que la dejó lejos del equilibrio económico.
  • Con el paso de los años se ganó el lugar de película de culto.
  • Hubo un intento concreto de hacer una segunda parte con Renny Harlin como director, pero el proyecto nunca se concretó.

Una película que no fue negocio pero se hizo querer

Lo curioso de Memoria letal es que, si la miramos con los números fríos, fue un fracaso: se invirtieron 65 millones de dólares y se recuperaron 95, lo que en la industria hollywoodense se considera un resultado flojo, sobre todo porque a eso hay que sumarle lo que se pagó por el guion. Sin embargo, con el tiempo la película fue encontrando su público, primero en el circuito de videoclubes y después en el streaming, hasta convertirse en una de esas cintas que los fans de Jackson y del cine de acción de los noventa defienden a capa y espada.

A mí, si me dejás ser honesta, esa elección de Jackson me dice mucho más de lo que parece. No es solo que le guste la película: es que la elige junto a Geena Davis, reivindica a un personaje que en su momento fue secundario frente a la protagonista, y de paso le da un lugar de honor en una filmografía plagada de éxitos taquilleros. Hay algo entrañable en ver a un actor de su calibre bancando un film que no le dio premios ni millones extra, pero que claramente le dio algo que el dinero no compra: el recuerdo de un rodaje en el que, por sus propias palabras, se lo pasó genial. Y a veces eso, para alguien que lleva décadas frente a una cámara, termina siendo lo que más vale la pena volver a ver.

AP
Ana Paula AráozCultura y espectáculos

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