Ugo Carabelli pide perdón por su salida en Guayaquil y admite que se equivocó
El tenista argentino reconoció que su reacción fue mala tras abandonar en cuartos de final y ser descalificado, aunque defendió que seguir jugando en esa cancha era un riesgo.
Hay escenas en el tenis que se entienden con solo mirar la cara del jugador. Lo que pasó con Camilo Ugo Carabelli en el Challenger de Guayaquil fue una de esas: un partido que se le fue de las manos y una salida que terminó en descalificación. Ahora, con el tiempo de por medio, el propio jugador salió a pedir disculpas.
El argentino, 75° del mundo, abandonó los cuartos de final frente al brasileño Joao Lucas Reis da Silva (186°) cuando el marcador estaba 5-5 en el primer set. La supervisión del torneo lo descalificó y, con eso, su rival pasó a semifinales tras 49 minutos de juego sin que se completara el parcial.
Las palabras de Ugo Carabelli
El jugador publicó un descargo en una historia de Instagram. Allí reconoció que no estaba en condiciones de pensar con claridad y que no atendió los llamados del juez de silla cuando le pidió que regresara a la cancha.
“Mi reacción fue mala y, sinceramente, no estaba pensando con claridad en ese momento.”Camilo Ugo Carabelli
Aclaró que no buscaba excusarse. Según explicó, su intención nunca fue retirarse del partido de esa manera, pero consideraba un riesgo seguir compitiendo en esas condiciones. También valoró el trabajo de los organizadores, que durante toda la semana intentaron mantener las canchas en buen estado pese a la lluvia, y les pidió disculpas a ellos y al público.
Lo que costó la salida
- 12 puntos menos en el ranking.
- Alrededor de 3.000 dólares menos en premios correspondientes a cuartos de final.
El caso no fue aislado en el torneo. Días antes, el argentino Alex Barrena discutió fuerte con el juez de silla por reiterados resbalones. Cuando en el tie-break del primer set cuestionó en voz alta si había condiciones para jugar, la situación quedó en una protesta dentro del juego y no terminó en descalificación. La diferencia con Ugo Carabelli fue ese paso más: dejar la cancha sin volver al llamado del juez.
