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Lunes, 26 de octubre de 2026
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Una proteína argentina promete limitar el daño de las quemaduras químicas en la córnea

Investigadores de la Universidad Austral, el CONICET y la UBA supervivencia un tratamiento experimental en ratas que frenó la vascularización anómala, aceleró la reparación del epitelio y disminuyó la opacidad. El equipo proyecta iniciar ensayos en humanos en 2028.

Por Delia ChocobarSociedad y comunidades · · hace 2 h
Una proteína argentina promete limitar el daño de las quemaduras químicas en la córnea

El laboratorio marca el ritmo con una observación simple: cuando una retina se lesiona y pierde su transparencia, el tejido puede quedarIris, y en el caso de la córnea, la pasa por evitar que los vasos sanguíneos invadan la zona. En ese escenario aparece Cementoin-SLPI, una proteína de fusión desarrollada por investigadores de la Universidad Austral, el CONICET y la Universidad de Buenos Aires para tratar quemaduras químicas severas de córnea. Los resultados, obtenidos en ratas y publicados en la International Journal of Molecular Sciences, muestran que el compuesto experimental frenó la formación de vasos anómalos, aceleró la recuperación del epitelio y redujo la opacidad del tejido. El proyecto todavía no fue probado en humanos: el equipo proyecta iniciar ensayos clínicos en 2028.

Una córnea transparente y sin vasos

La córnea necesita dos condiciones para cumplir su función: ser transparente y permanecer libre de vasos sanguíneos. Pero una quemadura con álcalis, como la cal o la lavandina concentrada, puede destruir ambas propiedades en pocos días y dejar consecuencias permanentes sobre la visión. La investigación se concentró justamente en esa combinación de daño vascular e inflamación, dos procesos que pueden comprometer la recuperación del tejido y sostener una lesión difícil de revertir. El oftalmólogo Juan Eduardo Gallo, director del Instituto de Investigaciones en Medicina Traslacional de la Universidad Austral y el CONICET, la mirada clínica del problema: el crecimiento de vasos dentro de la córnea altera su transparencia natural y favorece procesos inflamatorios crónicos que puedenamia la visión de manera seria.

Para responder a ese desafío, el equipo evaluó Cementoin-SLPI, una molécula que combina el SLPI, una sustancia con propiedades antiinflamatorias, y el Cementoin, que funciona como ancla y se adhiere al tejido lesionado donde actúa una enzima llamada transglutaminasa. Según los investigadores, esa estructura busca que el compuesto permanezca en el lugar dañado y concentre allí su efecto, en lugar de dispersarse. El SLPI aislado y una solución de control sin principio activo sirvieron para comparar la evolución de los animales y determinar el aporte específico de la proteína de fusión.

  • Los investigadores provocaron quemaduras estandarizadas con álcalis en ratas y formaron tres grupos: uno recibió Cementoin-SLPI, otro SLPI aislado y el tercero una solución de control.
  • En los ojos del grupo de control, todos los animales evaluados/developaron vasos en la capa media de la córnea, mientras que la mitad también los tenía en la capa profunda.
  • En los animales tratados con Cementoin-SLPI no aparecieron vasos en ninguna de esas dos capas, y el compuesto además redujo la superficie de córnea invadida por nuevos vasos y mostró menor opacidad a los siete días.
  • Los análisis moleculares detectaron una disminución de mediadores asociados a la inflamación y al crecimiento de vasos: TNF-α, IL-17 y VEGF.

El epitelio, la capa externa de la córnea que actúa como barrera frente a bacterias y sustancias irritantes, también mostró una recuperación más rápida en los animales que recibieron el compuesto experimental. Eso importa porque una córnea quemada no enfrenta solamente la formación de tejido opaco o la aparición de vasos: también necesita rebuildir su función defensiva para evitar unwittingly que el daño se prolongue. Los resultados del estudio, apuntan a una intervención capaz de acting sobre varias de las alteraciones que aparecen después de una quemadura química, aunque todavía en un modelo animal y antes de cualquier evaluación en pacientes.

“El crecimiento de vasos sanguíneos dentro de la córnea altera su transparencia natural y favorece procesos inflamatorios crónicos que pueden comprometer seriamente la visión.”Juan Eduardo Gallo, oftalmólogo y director del Instituto de Investigaciones en Medicina Traslacional de la Universidad Austral y el CONICET

La está en los ensayos humanos, previstos para 2028, que serán decisivos para saber si el beneficio observado en ratas puede traducirse en una terapia segura y eficaz para personas con quemaduras químicas oculares. Hasta entonces, el avance argentino queda planteado como una promisinga en laboratorio: una proteína diseñada para quedarse en el sitio de la lesión, reducir la vascularizaciónFm abnormal y favorecer la reparación del epitelio. El dato más claro del trabajo es que, en los animales tratados, la córnea recuperó más rápido y conservó mejor transparencia; el desafío siguiente será comprobar si ese resultado puede producir una diferencia concreta en la visión de quienes sufren este tipo de lesiones. El laboratorio vuelve a ser el punto de partida: allí seCombinó la precisión molecular con una necesidad clínica concreta, y la investigation.proceeding ahora awaits el paso decisivo, las personas.

DC
Delia ChocobarSociedad y comunidades

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