Breaking Bad se quedó con el trono de la televisión del siglo y yo todavía no me repongo del final
La serie de Vince Gilligan con Bryan Cranston como Walter White fue elegida la mejor ficción del siglo XXI en una encuesta que reunió a 500 voces de la industria. Un repaso por la historia, los personajes y las derivaciones que dejó la saga.
Me acuerdo perfectamente de la primera vez que me senté a mirar Breaking Bad como si fuera una obligación más del trabajo, con el control remoto a mano y la voluntad floja. No terminaba ni el primer capítulo y ya estaba enganchada con ese profesor de química de Albuquerque que se pone a cocinar metanfetamina porque le diagnosticaron un cáncer de pulmón terminal y necesita dejarle plata a su familia antes de estirar la pata. Así, con esa sencillez demoledora, arranca la serie creada por Vince Gilligan que entre 2008 y 2013 se emitió por AMC y terminó convertida en una de las ficciones más influyentes de las últimas décadas.
El hallazgo de Gilligan fue brutal: agarrar a un tipo común, gris, al que nadie mira dos veces en un colegio secundario de Nuevo México, y mostrarlo en cámara lenta mientras se va transformando en otra cosa. Walter White, al que Bryan Cranston le pone el cuerpo y la mirada hasta hacerlo inolvidable, empieza queriendo ser un buen padre y termina siendo el rey de un imperio narco. Son 62 episodios en los que la comedia negra de los primeros capítulos va cediendo lugar a un drama cada vez más pesado, más incómodo, más difícil de mirar. La distancia entre el motivo inicial del personaje y el camino que toma es exactamente lo que sostiene la historia entera.
Una encuesta con peso propio
Lo que volvió a poner a Breaking Bad en boca de todos estos días es un ranking de las 100 mejores series del siglo XXI. Para armarlo, la publicación consultó a 500 figuras del mundo de la televisión: actores, guionistas, showrunners, productores. Entre los que respondieron aparecen nombres como Elisabeth Moss, el propio Bryan Cranston, Jason Bateman, Damon Lindelof y Noah Hawley. En ese listado, Breaking Bad quedó primera, y la precuela Better Call Saul, centrada en el personaje de Saul Goodman que interpreta Bob Odenkirk, se metió en el puesto 27. No es un dato menor: habla de la consistencia de un universo narrativo que se sostiene incluso cuando la serie original ya terminó hace más de una década.
Alrededor de Cranston se armó un elenco que sigue funcionando como referencia: Aaron Paul como Jesse Pinkman, ese socio tan leal como perdido que es probablemente el corazón emocional de la serie; Anna Gunn como Skyler White, la esposa a la que el personaje de Cranston le va ocultando todo hasta hacerla partícipe de un infierno cotidiano; Dean Norris como Hank Schrader, el cuñado agente de la DEA; y Betsy Brandt, RJ Mit te, Jonathan Banks y Giancarlo Esposito, entre otros. Cada uno ocupa un lugar preciso en la maquinaria que armó Gilligan, donde nada parece decorativo.
Las derivaciones de la saga
- Better Call Saul: precuela centrada en el abogado Saul Goodman, con Bob Odenkirk como protagonista. Relata su camino antes de cruzarse con Walter White y recorrió seis temporadas. En el ranking de las 100 mejores series del siglo XXI quedó en el puesto 27.
- El camino: película estrenada en 2019, escrita por Vince Gilligan y dirigida por él mismo, que retoma la historia de Jesse Pinkman después del final de la serie original. Aaron Paul vuelve a ponerse en la piel del personaje.
- El universo compartido de Albuquerque: tanto Better Call Saul como El camino comparten locaciones, personajes secundarios y hasta cruces temporales con Breaking Bad, lo que permite leerlas como capas de una misma historia.
Lo que a mí siempre me maravilló de Breaking Bad es que nunca te deja tranquila. La podés mirar pensando que ya entendiste al personaje y, dos capítulos más adelante, te das cuenta de que no entendiste nada. Walter White miente, se miente, se justifica y se condena a sí mismo con la misma frase. Por eso la escena del desierto, la del sótano de Tuco, la mirada final de Cranston en el episodio Ozymandias y la última imagen de la serie siguen dando vueltas entre colegas, en clases de guion y en sobremesas familiares. Hay algo de la condición humana ahí metido que excede al policial, al drama y al thriller.
“Una serie que empieza con un diagnóstico médico y termina desnudando la vanidad, el miedo y la soberbia de un hombre común. Pocas ficciones se animan a tanto.”Ana Paula Aráoz, Cultura y Espectáculos
Si todavía no la viste, el ranking te está gritando que es momento. Y si ya la viste, como me pasa a mí cada vez que alguien la menciona, te dan ganas de volver a empezar desde el capítulo uno, con la certeza de que esta vez vas a encontrar detalles que se te habían escapado. En lo personal, y aunque me cuesta elegir, creo que Jesse Pinkman es el personaje que más me interpela: alguien que se equivoca todo el tiempo y, sin embargo, es el único que se atreve a decirle basta a Walter White. ¿Y a vos, cuál te resulta más interesante?
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