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Jueves, 5 de noviembre de 2026
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Cuando el cine aprendió a hablar castellano antes de que hubiera ley que lo exigiera

En 1932, en plena Segunda República, se completó en Francia el primer doblaje con elenco íntegramente español, dirigido en sus ensayos por Luis Buñuel.

Por Ana Paula AráozCultura y espectáculos · · hace 1 h
Cuando el cine aprendió a hablar castellano antes de que hubiera ley que lo exigiera

Imaginen una sala de cine de comienzos de los años treinta, con la luz apagándose de a poco y el murmullo de una platea que todavía no sabe qué le espera con el sonido. Esa escena, tan cotidiana para nosotros, era entonces una incógnita enorme, y el primer doblaje al español forma parte de esa historia que muchas veces se cuenta al revés.

Un problema que nadie había resuelto

Cuando el cine mudo dio paso al sonoro, la industria tuvo que enfrentar una pregunta sin respuesta: cómo hacer llegar una misma película a públicos que hablaban idiomas diferentes. La primera salida fue rodar versiones paralelas, con los mismos decorados y el mismo guion, pero con otros actores y otro director, y repetir las escenas en otra lengua, muchas veces de noche. El método resultaba caro y difícil de sostener, y terminó abandonado.

El año en que el doblaje tuvo su hito

El hito más claro llegó en 1932 con "Entre la espada y la pared", protagonizada por Gary Cooper, Charles Laughton y Cary Grant. Fue la primera película doblada con un elenco exclusivamente español, y el trabajo se hizo en los estudios de Joinville-Le-Pont, en Francia. Al frente de los ensayos estuvo Luis Buñuel, que llegaba con el prestigio de "Un perro andaluz" y "La edad de oro", dos títulos que ya lo ubicaban en la vanguardia europea.

Un año más tarde, en 1933, abrió en España el primer estudio dedicado por completo al doblaje, conocido como T.R.E.C.E. Para un país donde entre el 25 y el 30 por ciento de la población era analfabeta, la ventaja era evidente: cualquier espectador podía seguir la película sin tener que leer subtítulos.

No todos lo recibieron con aplausos

El avance no fue celebrado por todos. En 1943, el crítico Alberto Garcilópez publicó en la revista Primer Plano una frase que resume el malestar de la época.

“El doblaje, como sistema, es monstruoso. Pero, además, es el suicidio de nuestro cine.”Alberto Garcilópez, en la revista Primer Plano (1943)

Me gusta pensar que detrás de esa discusión había algo muy humano: el miedo a perder la voz propia en la pantalla. Creo que la historia del doblaje en castellano es, sobre todo, la historia de cómo se buscó que las películas llegaran a la gente sin dejar a nadie afuera, y eso, mirado con perspectiva, merece reconocimiento.

AP
Ana Paula AráozCultura y espectáculos

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