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Jueves, 5 de noviembre de 2026
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Luján después de la basílica: museos, cocina de misioneras y el río para quienes llegan con tiempo

La misa papal del 11 de noviembre llena la ciudad, pero quien llegue antes o se quede después encuentra patrimonio colonial, museos provinciales y un paseo ribereño.

Por Valentina VilteTurismo y vinos de altura · · hace 1 d
Luján después de la basílica: museos, cocina de misioneras y el río para quienes llegan con tiempo

Imaginá llegar a Luján con la ciudad todavía tranquila, caminar por calles de más de doscientos años y sentir que la fe y la historia se mezclan en cada esquina. Ese es el clima que queda para quienes se animan a venir un día antes o a quedarse después de la misa del 11 de noviembre, que reúne a más de un millón de visitantes.

Cómo organizar la visita

Las reservas hoteleras para la noche del 11 están prácticamente completas, así que conviene pensar la estadía con margen. Llegar el 10 o partir el 12 permite recorrer el centro sin las restricciones del operativo, que cerrará el acceso vehicular y desplegará vallados por dos kilómetros sobre la avenida principal.

La basílica y su subsuelo

La basílica, levantada entre 1890 y 1935 en estilo neogótico ojival, no podrá visitarse el día de la misa, porque funcionará como sede logística del escenario principal. Con planta de cruz, una nave central con la imagen de la Virgen y torres con vista panorámica, merece una visita en cuanto se reabra. En el subsuelo funcionan un Museo Histórico y una Cripta, y para recorrerlos conviene planificar la entrada con cuarenta y ocho horas de diferencia respecto de la celebración.

Museos alrededor de la plaza Belgrano

Frente a la plaza se concentran dos museos que también permanecerán cerrados durante la jornada papal. El Museo Udaondo ocupa el edificio que fue el primer cabildo de la villa, en 1755, y que después funcionó como juzgado de paz, comisaría y sede municipal. Incluye la llamada Casa del Virrey, donde Rafael de Sobremonte pasó unas horas en 1806 durante las Invasiones Inglesas. Desde 1923 es el Museo Colonial e Histórico de la Provincia de Buenos Aires, y ambos edificios fueron declarados monumentos históricos nacionales en 1942.

A pocos metros está el Museo del Transporte, inaugurado en 1941, que guarda piezas muy particulares: la primera locomotora a vapor del país, conocida como La Porteña, un hidroavión con el que se realizó el primer vuelo entre Europa y América del Sur, y los caballos criollos Gato y Mancha, que recorrieron el trayecto de Buenos Aires a Nueva York. También se conservan carrozas presidenciales y el colectivo de línea 501 que Juan Pablo II utilizó en su visita a Luján en 1982.

Almorzar con las misioneras

Para comer, el restaurante L'Eau Vive es parada habitual entre peregrinos y visitantes. Lo atienden misioneras de distintos países, entre ellos Vietnam, Polinesia, Congo, Kenia y Perú, y ofrece cocina francesa. Antes de la comida principal, las hermanas cantan alabanzas, un detalle que hace que la mesa se viva con otra calma. Otra opción gastronómica de la ciudad es Sapori Divini.

VV
Valentina VilteTurismo y vinos de altura

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