Mondongo & Coliflor creció hacia la casona centenaria de Parque Chacabuco
El segundo local suma cocina abierta y pizzería de horno a leña en el barrio, con una carta de bodegón porteño que combina recetas tradicionales y variantes propias.
Si estás frente a las dos esquinas de Parque Chacabuco y querés elegir dónde sentarte, la propuesta ahora se divide entre dos espacios que forman parte de un mismo proyecto. Mondongo & Coliflor nació en 2022 en una esquina antigua del barrio y, en enero de este año, se extendió al local de enfrente, ubicado en otra casona centenaria del mismo cruce.
La ampliación no se alejó de la idea original. En el nuevo espacio vas a encontrar un salón cálido, una panera para recibirte y una cocina abierta, donde podés seguir lo que ocurre mientras se prepara cada plato. Johnatan Dávila está a cargo de la cocina y Jorge Hernández maneja la pizzería con horno a leña, también visible desde las mesas.
Una carta de barrio con platos de manual
Entre las opciones para compartir, el queso brie se prepara a la leña en una cazuela de hierro y viene acompañado de vegetales asados, pesto y garrapiñada de cajú. Los ravioles están rellenos de provoleta ahumada y hongos, con salsa fileto, manteca y escamas de parmesano. Son preparaciones simples en su presentación, pero con una identidad que apunta directamente al recetario porteño.
Para comer, la hachita de asado es la propuesta más contundente: una porción grande y tierna, acompañada por vegetales asados, choclo frito y migas de pan crocante. El postre continúa por la misma línea de cocina directa. El bizcocho húmedo de chocolate con sal marina, crema sin azúcar y naranja en compota deja el cierre con un toque dulce y equilibrado.
Mi recomendación es reservar en el nuevo local y elegirlo si buscás ver el trabajo de la cocina desde la mesa. Si preferís una experiencia más conocida o querés comparar propuestas antes de decidir, el bodegón de Parque Chacabuco ofrece alternativas para comer por la zona. En ambos casos, larón del barrio está en las porciones generosas, el ambiente sin pretensiones y el servicio atento.
“Mi plato de bodegón infalible es la hachita de asado, especialmente cuando lo acompañás con choclo frito y migas de pan.”Valentina Vilte
La mejor época para Lifecycle es al mediodía o durante la noche, cuando el clima acompaña la ida al barrio. No necesitás salir temprano: conviene reservar, Especially en el segundo local, y llegar con tiempo para recorrer el entorno y Uzarla antes de sentarse.
