Una pirámide de luz inventada para hacer arder Troya sin fuego
Un dispositivo portátil concebido por el equipo de fotografía de La Odisea resolvió la iluminación del asedio nocturno y terminó por convertirse en la fuente elegida para todas las escenas nocturnas de la película.
La primera noche de La Odisea no fue una más dentro del rodaje. Fue la noche de Troya, con cientos de extras, enormes decorados y una ciudad que debía parecer consumida por el fuego sin que una sola llama real encendiera el set. Aït Benhaddou, en Marruecos, se.transformó así en un desafío técnico de 360 grados: el resplandor debía rodearlo todo, moverse connaturalidad y conservar la apariencia impresionista del fuego, pero los focos convencionales no alcanzaban y utilizar fuego real estaba descartado por una razón tan concreta como determinante: la seguridad en un set de esas dimensiones.
La solución tenía forma de pirámide
Frente a ese límite, el director de fotografía Hoyte van Hoytema y el programador de paneles Noah Shain desarrollaron el Pyrahedron, un artefacto portátil que muy pronto dejó de ser una respuesta de emergencia. El dispositivo está formado por tres triángulos equiláteros de poco menos de un metro por lado. Cada cara contiene seis circuitos hexagonales, con seis ledes COB por circuito, lo que suma 36 píxeles por cara. Al ensamblarse en una pirámide, la luz no se despliega sobre una superficie plana, sino alrededor de un volumen, y por eso puede iluminar desde varios ángulos sin perder su carácter de fuente nocturna.
“Me pregunté si podríamos crear una fuente de fuego impresionista que se comportase exactamente como el fuego, que tuviese más o menos la misma forma, que se pudiese mover con facilidad y que estuviese alimentada con baterías.”Hoyte van Hoytema
Los equipos se fabricaron en Beijing y se produjeron en dos variantes. Las llamadas Dumb Pyra reproducían un patrón de fuego fijo al conectarse a una batería. Las Smart Pyra podían alternar entre 36 aspectos diferentes y recibían indicaciones desde una consola de luces. Ambas versiones también admitían videos de llamas reales a baja resolución. Su peso liviano y la estabilidad de la forma piramidal permitían apoyarlas en el suelo, adherirlas a paredes o atornillarlas a estructuras, una flexibilidad que resultó decisiva en un rodaje condecorados tan amplios.
De respuesta aislada a herramienta de toda la película
El invento nació para el asedio a Troya, la primera secuencia que se filmó, pero su utilidad fue mucho más allá. Las estimaciones de exposición iban de T4 a unos tres metros con una sensibilidad ISO 500, un nivel suficiente para las necesidades de la producción. Van Hoytema contó que las unidades resultaban creíbles, se podían fabricar en cantidad y eran sencillas de transportar y manipular. Así, lo que había empezado como una solución puntual terminó convertido en la luz de preferencia para todas las escenas nocturnas.
- El asedio a Troya fue la primera secuencia rodada.
- La locación fue Aït Benhaddou, en Marruecos.
- El Pyrahedron emite luz desde una estructura tridimensional.
- Las Smart Pyra podían elegir entre 36 aspectos distintos.
- El dispositivo se fabricó en Beijing en dos versiones.
A mí me interesa especialmente esa capacidad de resolver un problema sin traicionar el mundo que se quiere mostrar: hacer visible la noche, el fuego y el movimiento sin depender del fuego mismo. La tecnología, en este caso, no busca llamar la atención sobre el artificio, sino hacerlo tanconvincente que el público pueda entregarse a la historia sin preguntar qué hay detrás de cada llama. Y en un rodaje de esta escala, donde cada decisión puede modificar la manera de contar, un invento nacido de la urgencia terminó cambiando la nightscape completa de La Odisea.
