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Jueves, 5 de noviembre de 2026
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Un cielo que se abre en el Iberá: astroturismo en Colonia Carlos Pellegrini

En un pueblo correntino a orillas de la laguna, la oscuridad alcanza para ver la Vía Láctea y miles de estrellas que en la ciudad no aparecen.

Por Valentina VilteTurismo y vinos de altura · · hace 2 d
Un cielo que se abre en el Iberá: astroturismo en Colonia Carlos Pellegrini

Imaginate caminar unos pocos pasos desde las últimas luces de Colonia Carlos Pellegrini, el pequeño pueblo correntino a orillas de la laguna Iberá, y levantar la vista. Así empieza una experiencia que muchos visitantes describen como una sorpresa total: el cielo cambia por completo y aparecen estrellas que en las ciudades quedan borradas.

La oscuridad como principal recurso

La clave está en la poca contaminación lumínica del lugar. Según relata el guía Mario Martins, quienes llegan desde las grandes ciudades suelen preguntarse dónde estaban todas esas estrellas. La Vía Láctea se ve nítida, las constelaciones se reconocen y la amplitud del paisaje hace el resto.

Martins organiza estas excursiones de astroturismo desde 2016, cuando las caminatas nocturnas para observar fauna empezaron a complicarse por factores climáticos. En ese momento notó que los turistas, sobre todo los mayores de cincuenta años, mostraban un interés genuino por la astronomía, y a partir de eso armó una propuesta que combina la identificación de estrellas y planetas con la cosmovisión guaraní y saberes transmitidos entre generaciones.

Cómo es la excursión

  • Duración aproximada de hora y media, aunque muchas veces se extiende.
  • Recorrido habitual en un mirador a orillas de la laguna; para grupos familiares también puede hacerse en el patio de un hotel o en un camping.
  • Punto de partida con contaminación lumínica, donde se explican sus efectos sobre la naturaleza y sobre la percepción humana.
  • Desplazamiento hacia la oscuridad total, donde se observa el cielo.

Lo que se ve cambia según la época del año. En los meses actuales se pueden observar Escorpio y la Cruz del Sur, mientras que en otros períodos aparece Orión con las Tres Marías. A la explicación científica se suman relatos de la cultura guaraní sobre el cielo, que sorprenden a quienes los escuchan por primera vez.

Un efecto que se repite es el de la memoria. Durante la actividad, muchos visitantes mayores recuerdan cómo miraban las estrellas en la infancia o cómo reconocían las fases de la Luna antes de mudarse a las ciudades. Es un momento que suele emocionar al grupo y que convierte la salida en algo más que una observación.

El precio de la excursión es de 35.000 pesos por persona. Los niños de entre cinco y doce años pagan la mitad, y los menores de cinco participan sin cargo. Las reservas se gestionan a través del Instagram @ibera.mariomartins o por el celular +54 9 3773 49-3326.

VV
Valentina VilteTurismo y vinos de altura

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